Elizabeth Hernández
Nuevamente, la mayoría priísta impuso “su” voluntad y aprobó las modificaciones al artículo 50 de la Constitución Política de Puebla, así como el reglamento interno del Congreso y la nueva Ley de Fiscalización, con 28 votos a favor y 11 en contra.
Pese a las críticas que emitieron los integrantes de las bancadas de oposición para evitar la aprobación al fast track, a los priístas no les importó y para blindar la cuenta del ejecutivo y legislativo decidieron realizar las modificaciones.
Cabe señalar que a través de estas modificaciones, el gobernador del estado podrá rendir su informe de manera personal o enviando un escrito al Congreso del Estado, para que la actual legislatura lo apruebe antes de que entren en funciones los nuevos diputados.
A decir de los diputados priístas, estas modificaciones son porque los diputados entrantes no cuentan “con la experiencia para realizar estas aprobaciones y porque no conocen el presupuesto aprobado, y mucho menos porque no le han dado seguimiento al trabajo que ha realizado Mario Marín Torres”.
De igual manera aprovecharon que era la última sesión del segundo periodo ordinario, para aprobar la Ley de Notariado, con 28 a favor y 11 en contra.
El punto que provocó un tanto de polémica fue la aprobación de la cuenta pública de la BUAP, en donde fue aprobado por mayoría, es decir, con 27 votos a favor, 2 en contra y 9 abstenciones.
Los diputados de oposición no consideraron que el ejercicio público haya sido revisado a fondo, ya que algunos de ellos como los panistas señalaron que todavía había dudas que esclarecer, y que no se dieron así debido a que también la bancada del PRI le urgía aprobar la cuenta pública del rector Enrique Agüera Ibáñez.